Descripción
El rol se desarrolla en un hogar de acogida para niños y adolescentes de hasta 18 años, que presentan discapacidades moderadas o severas, necesidades sociosanitarias complejas o enfermedades raras. La función principal consiste en diseñar, implementar y evaluar la intervención socioeducativa personalizada para cada menor, actuando como un referente estable en su vida cotidiana. Este proceso busca cubrir las necesidades básicas y promover el máximo desarrollo posible dentro de un entorno seguro y estructurado.La labor implica la organización completa de la rutina diaria de los menores, asegurando que todas sus necesidades físicas, emocionales y educativas estén atendidas. Se trabaja activamente en el fomento de la autonomía personal a través del entrenamiento en habilidades de la vida diaria, adaptando las estrategias a las capacidades individuales de cada niño o adolescente. Además, se crean y ejecutan programas de estimulación multisensorial y se facilitan actividades de ocio y tiempo libre que promuevan la inclusión social y el bienestar integral.
El profesional participa en la elaboración de informes de valoración inicial y de seguimiento, documentando los progresos y las áreas de mejora. También realiza acompañamientos a los menores a diversos recursos externos, como centros terapéuticos, sanitarios o educativos, y supervisa y facilita los contactos con sus familiares, ya sean visitas presenciales o comunicaciones telefónicas, siempre velando por el interés superior del menor.