Descripción
El puesto se centra en el mantenimiento integral de la higiene y el orden dentro de las instalaciones comerciales. Las responsabilidades abarcan todas las áreas de la tienda, asegurando un entorno pulcro y seguro tanto para el personal como para los clientes. Las tareas diarias incluyen la limpieza en profundidad de suelos, superficies, mostradores y zonas de atención al público, así como el aseo y desinfección de baños y vestuarios.Además de la limpieza rutinaria, el rol implica la organización y gestión del material de limpieza, el control de existencias de productos y la notificación de necesidades de reposición. Se requiere un enfoque metódico para seguir los planes de trabajo establecidos y adaptarse a las posibles variaciones en la carga laboral según las necesidades del establecimiento. La atención al detalle es fundamental para cumplir con los estándares de calidad e imagen corporativa.
El colaborador trabajará de forma autónoma dentro de un equipo, coordinándose para cubrir todas las áreas asignadas eficientemente. La posición contribuye directamente a la experiencia positiva del cliente y al bienestar del entorno laboral, siendo un pilar esencial en las operaciones diarias del centro comercial.