Descripción
El profesional asumirá la responsabilidad integral del mantenimiento de una urbanización residencial. Sus funciones abarcan la organización y supervisión del equipo interno encargado de tareas de mantenimiento y obras menores, asegurando la correcta ejecución de sus labores. Deberá coordinar, auditar y controlar la calidad de los servicios prestados por las empresas subcontratadas, garantizando que cumplan con los estándares establecidos. Esta labor implica una revisión constante de los trabajos realizados y la gestión de los contratos de servicio.Una parte fundamental del rol consiste en la planificación y ejecución de un programa de mantenimiento preventivo y correctivo para todas las instalaciones de la urbanización. Esto incluye sistemas eléctricos, de fontanería, climatización, calderas, piscinas y áreas comunes. El objetivo es anticipar posibles fallos y actuar con prontitud cuando estos ocurran, minimizando las molestias para los residentes. Además, será responsable de coordinar y supervisar pequeños proyectos de obra, reformas y reparaciones dentro del complejo.
El puesto requiere mantener una comunicación directa y fluida con los propietarios de las viviendas, ofreciendo un trato excelente y resolviendo sus consultas e incidencias. Asimismo, deberá organizar la operativa diaria y estacional, adaptando los recursos y las prioridades en función de las épocas del año, como la preparación de las piscinas para el verano o las revisiones de calefacción en invierno. El entorno de trabajo se caracteriza por su naturaleza, con periodos de alta actividad alternando con meses de ritmo más tranquilo.