Descripción
El profesional que ocupe esta posición se integrará en un entorno especializado en la atención a la población infantil y juvenil. Su labor principal se centrará en la intervención directa con niños y adolescentes que presentan Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) o rasgos asociados, aplicando técnicas y estrategias propias de la terapia ocupacional para favorecer su desarrollo y autonomía. Este rol implica un trabajo coordinado y multidisciplinar, donde la comunicación fluida con el entorno del menor —incluyendo la familia y otros profesionales— es fundamental para establecer objetivos comunes y seguir una línea de intervención coherente.Las actividades diarias abarcarán desde la evaluación de las necesidades individuales hasta el diseño e implementación de programas de intervención personalizados. Se hará especial hincapié en abordar las dificultades relacionadas con el procesamiento sensorial y las posibles alteraciones en la selectividad alimentaria, trabajando para mejorar la tolerancia a diferentes texturas y estímulos. Asimismo, se intervendrá en el entrenamiento y apoyo en las actividades de la vida diaria, buscando siempre potenciar la máxima independencia posible y la mejora de la calidad de vida tanto del menor como de su núcleo familiar.
Además de la intervención directa, el terapeuta será responsable de la elaboración y adaptación de materiales terapéuticos específicos, así como de ofrecer asesoramiento y formación tanto a otros miembros del equipo como a las familias. Esta labor de apoyo y coordinación es clave para generar un ecosistema de ayuda consistente alrededor del niño. El puesto se desarrolla en un contexto de atención temprana y servicio privado, lo que exige un alto grado de compromiso, empatía y capacidad para trabajar dentro de un equipo orientado a resultados en el bienestar del paciente.