Descripción
La posición se centra en la revisión técnica de proyectos de edificación, con un enfoque particular en el cálculo y análisis de estructuras y cimentaciones. El profesional será responsable de realizar la prevención de riesgos técnicos durante la fase de proyecto, lo que implica un análisis detallado de los diseños estructurales y de cimentación para identificar y mitigar posibles problemas antes de la ejecución. Esto incluye la revisión de informes geotécnicos para evaluar las condiciones del terreno y su adecuación al proyecto planteado. El uso de software especializado es fundamental para modelizar estructuras y realizar peritajes que aseguren la viabilidad y seguridad de los diseños. La labor también comprende la asistencia técnica durante el desarrollo del proyecto, aportando soluciones y verificaciones desde la perspectiva de la ingeniería. Las visitas a obra forman parte integral de las funciones, permitiendo una verificación in situ del control de ejecución de la estructura y cimentación, asegurando que la construcción se ajusta a los planos y cálculos aprobados, y gestionando las posibles desviaciones o incidencias que puedan surgir durante el proceso constructivo.El rol requiere una comprensión profunda de los principios de la ingeniería estructural y geotécnica. Las actividades implican un trabajo analítico y de supervisión constante, desde el escritorio hasta la obra misma. El manejo avanzado de herramientas de diseño como AutoCAD o Revit es necesario para la interpretación y, en ocasiones, modificación de planos. Paralelamente, el dominio de programas de cálculo estructural específicos es indispensable para realizar simulaciones, análisis de cargas y verificaciones de resistencia, lo que constituye el núcleo de la función preventiva. La revisión de riesgos no se limita a aspectos puramente estructurales, sino que también puede abarcar consideraciones tecnológicas y de seguridad integradas en el proyecto.
El perfil buscado debe combinar conocimientos técnicos sólidos con capacidad práctica para la resolución de problemas en un entorno de proyecto real. La interacción con otros agentes de la construcción, como arquitectos, aparejadores y contratistas, es habitual, requiriendo habilidades de comunicación claras para transmitir hallazgos y recomendaciones. El objetivo final del puesto es garantizar la integridad técnica y la seguridad de las obras mediante un control riguroso desde la fase de diseño, contribuyendo a la calidad y fiabilidad del resultado constructivo final. La experiencia en estos procesos es valorada, así como la capacidad de trabajar de forma metódica y con atención al detalle en todas las etapas del proyecto.