Descripción
El profesional desempeña un papel fundamental en el cuidado y apoyo a residentes, centrándose en su bienestar y autonomía. Sus funciones principales incluyen asistir en las actividades de la vida diaria que los usuarios no puedan realizar por sí mismos, abarcando tareas de atención personal y del entorno inmediato. Esta labor requiere sensibilidad y respeto hacia las necesidades individuales, asegurando un ambiente seguro y confortable. Además, el gerocultor colabora estrechamente con el personal de enfermería en diversas tareas asistenciales, como la distribución de medicación bajo supervisión, la toma de constantes vitales y la medición de diuresis. También participa en la preparación de elementos para análisis clínicos, la vigilancia de sondas, la realización de curas básicas y cualquier otro cuidado requerido por el residente, siempre siguiendo las indicaciones y protocolos establecidos. La comunicación efectiva y el registro preciso son componentes clave del puesto. El gerocultor debe informar a su superior inmediato sobre cualquier incidencia o cambio en el estado de los usuarios y cumplimentar todos los registros derivados de la atención prestada. Esto implica adherirse estrictamente a los protocolos asistenciales y a las pautas documentadas en la Hoja de Auxiliares o HAI, garantizando la trazabilidad y calidad del cuidado. La jornada laboral se organiza en turnos rotativos, cubriendo horarios de mañana de 7:15 a 14:45 horas y de tarde de 14:30 a 22:00 horas, con una jornada completa que requiere flexibilidad y adaptabilidad. El entorno de trabajo valora la colaboración en equipo y el compromiso con los estándares de atención, promoviendo un servicio integral centrado en la persona. Requisitos
Se requiere titulación que habilite para trabajar en el sector. No se exige experiencia profesional previa, aunque se dará prioridad a personas con formación adecuada. Se ofrece
Horario en turnos rotativos: mañanas de 7:15 a 14:45 horas, tardes de 14:30 a 22:00 horas. Jornada completa.