Descripción
La función principal del puesto consiste en la preparación diaria de comidas para los residentes, siguiendo escrupulosamente las pautas establecidas en la planificación nutricional semanal o mensual. Este proceso implica desde la selección y recepción de ingredientes frescos hasta el emplatado final, asegurando que cada menú cumpla con los estándares de calidad, sabor y presentación adecuados para el colectivo.Además de las labores culinarias, el rol requiere mantener la cocina en un estado de limpieza e higiene impecable, cumpliendo en todo momento con la normativa vigente en materia de manipulación de alimentos y seguridad alimentaria. Esta responsabilidad es crucial para prevenir cualquier riesgo y garantizar el bienestar de los residentes, implicando una organización meticulosa del espacio de trabajo y de los utensilios.
La posición también incluye tareas de gestión de almacén, como la revisión periódica del inventario de productos, el control de fechas de caducidad y el almacenamiento correcto de las mercancías en las cámaras frigoríficas o despensas correspondientes. Se espera una comunicación fluida con el equipo para optimizar los recursos disponibles y contribuir al correcto funcionamiento del servicio de cocina en su conjunto.