Descripción
El puesto implica una responsabilidad integral en la dirección operativa de un equipo durante el turno asignado, reportando directamente al responsable de mantenimiento del centro de trabajo. Las funciones principales se estructuran en cuatro áreas clave que garantizan la eficiencia y calidad del servicio prestado. En primer lugar, la gestión del cliente, donde el encargado actúa como enlace principal, asegurando una comunicación fluida, tiempos de respuesta ágiles y la revisión periódica de KPIs y propuestas de mejora.La segunda área comprende la gestión de equipos y recursos humanos, requiriendo habilidad en la supervisión de personal, actualización de documentación laboral, control de fichajes y gestión de incidencias salariales. También incluye la creación y seguimiento de planes de formación para el equipo. La tercera área abarca la gestión operativa y financiera, involucrando el control presupuestario, la gestión de inventarios, la recepción de materiales y la supervisión de facturación y subcontratas.
Finalmente, la cuarta área se centra en calidad, seguridad y prevención de riesgos laborales, asegurando el estricto cumplimiento de normativas como ISO 9001, ISO 14001, ISO 22000 e ISO 50001. Esto incluye la gestión de residuos, la preparación para auditorías y la inspección continua de los estándares de trabajo. El rol es fundamental para mantener la productividad, seguridad y satisfacción tanto del cliente como del equipo a cargo.