Descripción
El profesional se centrará en el desarrollo integral de las personas beneficiarias del programa de protección internacional, elaborando y supervisando su plan educativo e itinerario sociolaboral. Sus funciones principales incluyen la preparación y acogida de los usuarios en el recurso residencial, facilitando su adaptación al entorno y a la rutina diaria. Esto implica un acompañamiento activo en la gestión de trámites administrativos, sanitarios, educativos y de compras, así como en la organización de las tareas de convivencia dentro del centro. El educador o educadora será responsable de diseñar, en colaboración con cada persona, sus objetivos individuales mediante un análisis continuo de necesidades, realizando un seguimiento permanente de su progreso. Además, participará activamente en reuniones de seguimiento de casos, tanto con el equipo interno como con el equipo de supervisión, y en espacios de coordinación general. Una parte clave del rol es la gestión de las ayudas económicas del programa, lo que requiere un análisis detallado de la situación socioeconómica de cada beneficiario, así como el registro y control presupuestario del proyecto para garantizar su correcta ejecución y justificación. El profesional también actuará como mediador en situaciones de conflicto, gestionando actividades, asambleas y talleres que fomenten el aprendizaje en resolución de problemas y la mejora de la convivencia grupal. Establecer y mantener redes de colaboración con entidades sociales, educativas, sanitarias y comunitarias del entorno es fundamental para facilitar el acceso a recursos y oportunidades. Otras responsabilidades abarcan la realización de informes socioeducativos y demás documentación necesaria para la gestión del programa, el apoyo en la logística operativa, la realización de visitas domiciliarias y la supervisión del mantenimiento e higiene del recurso. Finalmente, el educador formará parte del sistema de atención a emergencias, con disponibilidad para guardias telefónicas y para intervenir en situaciones de crisis o urgencia emocional, en estrecha coordinación con el resto del equipo. Requisitos
Se requiere formación superior en Educación Social, Trabajo Social, Psicología o titulación afín. Es necesario contar con experiencia previa demostrable en el ámbito de la intervención social, preferentemente con colectivos en situación de vulnerabilidad o dentro de programas de protección internacional. Se valorará positivamente el conocimiento de la normativa y los recursos sociales, educativos y sanitarios del territorio. El candidato debe poseer habilidades para la gestión de casos, la mediación de conflictos y el trabajo en equipo multidisciplinar. Se requiere capacidad de organización, elaboración de informes y manejo de herramientas ofimáticas. Es imprescindible disponer de carnet de conducir B y vehículo propio para realizar desplazamientos y visitas. Se ofrece
El contrato ofrecido es de formación y aprendizaje, con una jornada laboral completa. El salario anual bruto se sitúa en el rango de 24001 a 30000 euros. El puesto de trabajo se desarrollará en un centro residencial para personas beneficiarias de protección internacional, requiriendo flexibilidad horaria para adaptarse a las necesidades del servicio, incluyendo la participación en un sistema de guardias. El lugar de trabajo es el municipio de Blanes, en la provincia de Girona. La empresa facilitará los procesos de formación continua necesarios para el correcto desempeño de las funciones. El entorno laboral promueve el trabajo colaborativo y el apoyo continuo por parte de un equipo de supervisión.