Descripción
El profesional se encargará de ejercer la función de profesional de referencia para cada joven atendido en el centro. Este rol implica establecer una relación de confianza y apoyo constante, siendo el principal punto de contacto para el desarrollo personal y social del individuo. Una de las responsabilidades centrales es diseñar, implementar y realizar un seguimiento continuo del plan individual de emancipación, adaptándolo a las necesidades específicas y al progreso observado en cada caso. Este plan sirve como hoja de ruta para guiar al joven hacia una vida autónoma, abordando aspectos clave como la vivienda, la formación y la inserción sociolaboral. La labor incluye la realización de tutorías individuales periódicas, espacios dedicados a la reflexión, el establecimiento de objetivos y la evaluación de los avances personales. Además, el educador deberá coordinar el conjunto de apoyos que recibe el joven, actuando como nexo entre los diferentes recursos y profesionales involucrados, como servicios sociales, centros educativos o entidades de formación, para garantizar una intervención integral y coherente. Otra faceta importante del trabajo es acompañar activamente a los jóvenes en la toma de decisiones personales, formativas y laborales, ofreciendo orientación y herramientas para que puedan elegir con fundamento y confianza. La intervención en la gestión de conflictos, tanto internos como con el entorno, es esencial para fomentar habilidades de resolución pacífica y mejorar la convivencia. Asimismo, se trabajará de forma específica en el proyecto de vida y el proceso migratorio de aquellos jóvenes que lo requieran, apoyando su adaptación e integración cultural. Finalmente, se llevará a cabo una evaluación continua de la evolución del joven, documentando los cambios, ajustando las estrategias de intervención y asegurando que los objetivos del plan se vayan cumpliendo de manera efectiva y positiva para su desarrollo futuro. Requisitos
Se requiere contar con titulación oficial en Educación Social, Psicología o Trabajo Social. Es necesario disponer de una experiencia profesional demostrable de entre uno y tres años en el ámbito de la intervención social con jóvenes, preferentemente en contextos de protección, emancipación o inclusión. El candidato debe poseer una disponibilidad horaria concreta para adaptarse a las necesidades del servicio, incluyendo trabajo en fines de semana y festivos. Se ofrece
El horario de trabajo establecido incluye turnos los sábados, domingos y días festivos, en el horario de 08:00 a 15:30 horas. Además, existe una bolsa de horas anual que debe completarse en otros días y franjas horarias, en función de las necesidades del servicio y conforme a la planificación organizativa del centro. La jornada laboral es completa.