Descripción
Este puesto tiene como misión central garantizar los más altos estándares de calidad en la producción de queso, abarcando todas las fases desde la transformación inicial de la materia prima hasta el envasado y expedición final del producto terminado. La labor implica una supervisión constante y meticulosa para identificar cualquier desviación de los parámetros establecidos, asegurando así la excelencia organoléptica y la seguridad alimentaria del queso que llega al consumidor. El profesional será responsable de vigilar cada etapa crítica del proceso, actuando como garante de la consistencia y la calidad del producto final.Las funciones principales se centran en la supervisión activa del proceso productivo, lo que incluye el control y seguimiento de etapas clave como la salmuera, el secadero, las cámaras de maduración y las salas de cortado y envasado al vacío. Además, se realizarán evaluaciones organolépticas continuas para verificar la textura, el aroma, el estado de la corteza, la presencia de moho o grietas y el punto óptimo de maduración del queso. Esta verificación sensorial se complementa con controles visuales de lotes y maquinaria, así como con la confirmación de parámetros técnicos en fases específicas como el pintado de los quesos.
El rol también exige un manejo preciso de las condiciones ambientales en el secadero, supervisando temperaturas, niveles de humedad y la correcta aplicación de tratamientos según la agenda planificada. Finalmente, una de las responsabilidades cruciales es el control de incidencias y la inspección minuciosa del producto terminado antes de su expedición, asegurando el cumplimiento estricto de todas las normativas de seguridad e higiene alimentaria vigentes. Este trabajo es fundamental para mantener la reputación de calidad y la confianza del cliente en el producto.