Descripción
Este puesto se centra en la atención residencial integral dirigida a personas con trastorno del espectro autista, en un entorno institucional. Las funciones principales implican el apoyo en las actividades de la vida diaria, garantizando el bienestar físico y emocional de los usuarios. Se requiere una comprensión profunda de las necesidades específicas asociadas al autismo, aplicando estrategias de comunicación y apoyo conductual positivo para fomentar la autonomía y la calidad de vida.El papel del cuidador es fundamental en la creación de un ambiente seguro, estructurado y predecible, que favorezca el desarrollo de las personas atendidas. Las tareas abarcan desde la asistencia en hábitos de higiene y alimentación, hasta la participación en actividades terapéuticas y de ocio programadas, siempre bajo supervisión y en coordinación con un equipo multidisciplinar. La labor exige empatía, paciencia y una actitud respetuosa hacia la dignidad de cada persona.
Se valorará especialmente la capacidad para trabajar en equipo, siguiendo los planes individualizados establecidos para cada residente, y para reportar cualquier observación relevante al equipo responsable. El objetivo final es contribuir a un modelo de atención centrado en la persona, promoviendo su inclusión y el máximo nivel de independencia posible dentro del marco institucional.