Descripción
El puesto se centra en la preparación y elaboración de platos siguiendo los estándares de calidad establecidos por el establecimiento hotelero. Las funciones implican la gestión de partidas de alimentos y el control de mermas para asegurar la eficiencia operativa y la rentabilidad. Es fundamental garantizar el cumplimiento estricto de todas las normas higiénico-sanitarias, incluyendo el sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico, para mantener los más altos niveles de seguridad alimentaria. El rol también requiere colaboración activa en el desarrollo de propuestas culinarias para eventos especiales y servicios a la carta, contribuyendo a la innovación del menú. El entorno de trabajo es una cocina profesional, bien equipada y reconocida en el sector, lo que exige un desempeño meticuloso y organizado. La posición demanda una persona capaz de integrarse en un equipo de trabajo, gestionar la presión en periodos de alta demanda y mantener la creatividad en la presentación y sabor de los platos. La elaboración diaria incluye desde la preparación de materias primas hasta el emplatado final, asegurando la consistencia en cada servicio. El control de inventarios y la coordinación con otros departamentos, como el de compras o sala, son aspectos clave para el flujo operativo. Se prioriza la calidad, la higiene y la eficiencia en todas las tareas realizadas dentro de la cocina, con el objetivo de satisfacer las expectativas de los clientes y mantener la reputación del establecimiento. Requisitos
Se requiere una experiencia mínima de un año en hoteles de cuatro y cinco estrellas, junto con una formación de Grado Medio o Superior en Cocina y Gastronomía. El perfil buscado es el de una persona creativa, organizada y con demostrada capacidad para trabajar en equipo bajo estándares de alta exigencia y presión. Son necesarios conocimientos sólidos en técnicas culinarias, control de higiene y gestión de partidas en un entorno profesional de cocina. Se ofrece
El contrato ofrecido es estable, con vocación de incorporación a largo plazo en la plantilla. La jornada laboral varía según el mes: en agosto puede ser de 13:00 a 19:00 o de 16:30 a 22:30, dependiendo de las necesidades del hotel, mientras que en septiembre es de 14:30 a 22:30. El salario es competitivo y se ajusta al convenio colectivo aplicable del sector. El entorno de trabajo es una de las cocinas mejor equipadas y con mayor prestigio dentro del ámbito hotelero y de restauración.