Descripción
El puesto de cocinero en la residencia implica la responsabilidad principal de la planificación y elaboración de comidas diarias para los residentes. Esta labor requiere una atención especial a las necesidades nutricionales específicas de las personas mayores, incluyendo la preparación de dietas adaptadas, como texturas modificadas o menús bajos en sal. La gestión integral de la cocina incluye el control de existencias, la recepción y verificación de materias primas, y la estricta aplicación de protocolos de seguridad alimentaria, en particular el sistema APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico) para garantizar la higiene y la calidad en todo el proceso.Además de las tareas culinarias, el profesional será responsable del mantenimiento del orden y la limpieza de las instalaciones y equipos de cocina, cumpliendo con todas las normativas sanitarias vigentes. Se espera una colaboración activa con el equipo de nutricionistas y personal de cuidados para ajustar los menús según las recomendaciones médicas y las preferencias de los residentes. La organización del trabajo debe realizarse de manera eficiente para respetar los horarios de servicio de desayuno, comida y cena, asegurando que todos los platos se sirvan en condiciones óptimas de temperatura y presentación.
El entorno de trabajo es una residencia de mayores, lo que demanda no solo competencias técnicas, sino también una actitud respetuosa y comprensiva hacia los residentes. El horario es semanal rotativo, trabajando lunes, miércoles, sábado y domingo de 08:00 a 20:00, o martes, jueves y viernes en el mismo rango horario, incluyendo en ambos casos un descanso de una hora y media. La remuneración ofrecida es de 1400 euros brutos mensuales. La ubicación del centro de trabajo está en el municipio de Serranillos del Valle, en la Comunidad de Madrid.