Descripción
El rol principal consiste en la detección de necesidades y el establecimiento de medidas de apoyo para el trabajador, con el objetivo de mejorar su integración y estabilidad en el centro laboral. Esto incluye asistir durante la incorporación al puesto, facilitando una transición fluida y efectiva. Además, se requiere establecer relaciones precisas con el entorno familiar y social del trabajador con discapacidad, convirtiendo este vínculo en un instrumento de apoyo y estímulo para su desarrollo profesional. El seguimiento continuo de acciones diseñadas para potenciar la integración es fundamental para asegurar un ambiente de trabajo inclusivo y estable.En paralelo, se desarrollarán programas de formación necesarios para mejorar la autonomía e independencia de los trabajadores con discapacidad. Se establecerán medidas específicas para fomentar relaciones saludables tanto dentro como fuera del entorno empresarial, previniendo, detectando e interviniendo ante posibles procesos de deterioro evolutivo para evitar o atenuar sus efectos. La mediación en conflictos o problemáticas laborales que puedan surgir es otra función clave, promoviendo activamente el trabajo en equipo y la resolución constructiva de diferencias.
En materia de Salud e Higiene en el trabajo, el profesional será responsable de desarrollar, implantar y mejorar los procedimientos de seguridad para garantizar que las tareas se ejecuten de manera segura. Esto implica analizar, gestionar y supervisar la implantación de las medidas técnicas necesarias. También se deberá concienciar a mandos, operarios y trabajadores sobre la importancia de trabajar de forma segura, coordinando la actividad de empresas contratistas y del Servicio de Prevención Ajeno. La elaboración y mantenimiento de documentación para cumplir con los requisitos legales y normativos en prevención de riesgos laborales, así como la gestión medioambiental y la coordinación con gerencia para adaptar el sistema a cambios normativos, completan las responsabilidades del puesto.