Descripción
El camarero de hotel es responsable de garantizar una experiencia gastronómica excepcional para los huéspedes, aplicando los más altos estándares de servicio del sector. Sus funciones abarcan desde el momento en que el cliente es recibido y acomodado en la sala, hasta la despedida tras finalizar su comida. Esto incluye presentar la carta de manera profesional, explicar en detalle los platos, las bebidas y las sugerencias del chef para el día, así como tomar las comandas con precisión y transmitirlas eficientemente a la cocina. Durante el servicio, se encarga de servir las comidas y bebidas siguiendo rigurosamente los protocolos establecidos por el establecimiento, asegurando la correcta presentación y temperatura de los alimentos. Adicionalmente, realiza tareas de preparación y montaje de las mesas antes de cada servicio, ocupándose de la mantelería, la cristalería, los cubiertos y los elementos decorativos, creando un ambiente acogedor y elegante. Tras el servicio, procede a retirar los platos, limpiar las mesas y mantener la sala en un estado de orden e impecable limpieza, colaborando estrechamente con el equipo de sala y cocina para garantizar la fluidez y agilidad de todas las operaciones. Requisitos
Se requiere al menos un año de experiencia previa como camarero o ayudante de camarero, preferiblemente en establecimientos hoteleros de categoría similar, restaurantes de alto nivel o servicios de banquetes y eventos. Es fundamental ser una persona dinámica, con una clara orientación al cliente, proactiva y con una excelente capacidad para el trabajo en equipo. Se valorará positivamente la formación específica en el ámbito de la hostelería y la restauración. Se ofrece
El puesto ofrece un salario competitivo acorde al convenio de hostelería de la Comunidad de Madrid, complementado con pluses por transporte y productividad. El contrato inicial es de tipo fijo-discontinuo, con perspectivas de consolidación y conversión en un trabajador habitual del hotel. La jornada laboral se organiza en turnos rotativos, que pueden incluir mañanas, tardes, noches y fines de semana, adaptándose a las necesidades operativas del establecimiento y planificándose con antelación para facilitar la conciliación personal.