Descripción
Este puesto implica supervisar y apoyar la rutina diaria de los menores en el centro residencial. Las funciones abarcan el cuidado directo, velando por la higiene personal, la alimentación adecuada y los ciclos de descanso. Se asiste a los residentes en su participación en actividades programadas, tanto internas como externas. Un aspecto fundamental es la vigilancia activa de la convivencia dentro del centro, promoviendo normas básicas de respeto y resolución pacífica de conflictos entre los jóvenes. El rol también incluye un componente educativo, reforzando el aprendizaje escolar o formativo en áreas como idiomas, alfabetización y el desarrollo de habilidades básicas para la vida diaria. Se facilita activamente la integración de los menores en el sistema educativo y social del país de acogida, explicando normas, costumbres y el funcionamiento del nuevo entorno para favorecer su adaptación cultural. Se promueve la participación en actividades comunitarias y de ocio que fomenten la socialización y el desarrollo personal. Se ofrece escucha activa y contención emocional, un apoyo especialmente valioso para menores que han pasado por situaciones difíciles como procesos migratorios o separación familiar. El auxiliar educativo registra de manera sistemática los comportamientos, los avances observados y cualquier incidencia relevante. Esta información documentada se comparte de manera coordinada con el equipo técnico multidisciplinar del centro, formado por educadores sociales, psicólogos y trabajadores sociales. Se colabora estrechamente con estos profesionales en la implementación de planes educativos individualizados y en el desarrollo de actividades grupales diseñadas para el crecimiento personal. La función primordial es garantizar el bienestar físico y emocional de cada menor, lo que conlleva una observación constante para detectar posibles situaciones de riesgo o vulnerabilidad y actuar de acuerdo con los protocolos establecidos para salvaguardar su integridad. Requisitos
Se requiere titulación en el ámbito de las ciencias sociales o de la educación, como educador, pedagogía, trabajo social o integración social. Es indispensable contar con experiencia previa comprobable en el ámbito de la infancia, ya sea en contextos de acogimiento, protección de menores o medidas judiciales. El candidato debe poseer habilidades de comunicación efectiva, capacidad demostrada para trabajar en equipo de manera eficiente y una actitud proactiva. Además, es un requisito necesario disponer del carnet de conducir B en vigor para posibles desplazamientos relacionados con el servicio. Se ofrece
El contrato ofrecido es de sustitución por vacaciones, con una jornada laboral completa concentrada en turnos de fin de semana por la noche. La fecha de incorporación al puesto es inmediata tras la finalización del proceso de selección. El salario anual bruto ofrecido se sitúa en un rango entre 12,000 y 18,000 euros, en función de la experiencia y cualificación del candidato. El lugar de trabajo es el centro de menores La Senda, ubicado en la ciudad de Burgos.