Descripción
El puesto consiste en diseñar e impartir programas de actividad física adaptados a las necesidades específicas de las personas mayores residentes en el centro. El profesional será responsable de promover la salud y el bienestar a través del ejercicio, enfocándose en la mejora de la movilidad, el equilibrio y la fuerza, así como en la prevención de situaciones de fragilidad y dependencia. Este rol requiere una sensibilidad especial hacia el colectivo de mayor edad, adaptando las sesiones a sus capacidades y limitaciones para garantizar una experiencia segura, positiva y motivadora.Las actividades se desarrollarán en un entorno residencial, donde el monitor deberá fomentar la participación activa y crear un ambiente social y de apoyo. Será fundamental evaluar periódicamente el progreso de los participantes y ajustar los programas en consecuencia, colaborando también con el equipo multidisciplinar del centro para alinear los objetivos deportivos con el plan de atención integral de cada residente. El trabajo implica una planificación meticulosa y una comunicación clara para maximizar los beneficios físicos y psicosociales de la actividad.
Además de la ejecución de los talleres, el monitor contribuirá a la dinamización de la vida del centro, utilizando la actividad física como una herramienta clave para mejorar la calidad de vida, la autonomía y la socialización de las personas mayores. Se valorará especialmente la capacidad para generar adherencia a los programas y crear un espacio donde los residentes se sientan cómodos, valorados y animados a superar sus límites de manera saludable.