Descripción
El puesto de ayudante de cocina se desarrolla en una residencia para personas mayores. Las funciones principales consisten en colaborar en la preparación de los alimentos siguiendo las directrices del menú establecido por el jefe de cocina. Esto implica la participación activa en todas las fases de elaboración de platos, asegurando el cumplimiento de las recetas y los estándares de calidad. El mantenimiento de un entorno higiénico es una responsabilidad fundamental, lo que incluye la limpieza profunda y organización de todos los utensilios, equipos y superficies de la zona de trabajo. Es necesario seguir los protocolos de seguridad alimentaria en todo momento para garantizar el bienestar de los residentes. La organización y el orden en el área de almacenamiento de ingredientes y productos también forman parte de las tareas diarias. El rol requiere una adaptación constante a un entorno dinámico, donde la puntualidad y la atención al detalle son esenciales para el correcto funcionamiento del servicio. La colaboración con el resto del equipo de cocina y con otros departamentos de la residencia es crucial para lograr una operativa fluida y eficiente. El objetivo final es contribuir a la provisión de una alimentación saludable, sabrosa y adecuada a las necesidades de los residentes, apoyando las operaciones generales de la cocina en un entorno de cuidado. Requisitos
Se requiere una experiencia mínima de un año realizando tareas similares a las descritas. Es necesario poseer conocimientos avanzados de cocina española y mallorquina. Se valorará positivamente tener el curso de manipulación de alimentos en vigor, la residencia cercana al lugar de trabajo o disponer de vehículo propio para los desplazamientos. Se busca a una persona dinámica, creativa y con facilidad para el trabajo en equipo. Se ofrece
Jornada completa de 40 horas semanales, de lunes a domingo, en turno rotativo de mañana y tarde, con horario entre las 07:00 y las 20:30 horas, respetando los descansos establecidos por la legislación laboral.