Descripción
La posición implica colaborar estrechamente con el equipo de cocina para asegurar el correcto funcionamiento del área. Las tareas principales incluyen la limpieza y mantenimiento de utensilios, equipos y superficies, garantizando un entorno higiénico y seguro. También se participa en la preparación básica de ingredientes, como lavar, pelar y cortar verduras, así como en la elaboración de platos sencillos bajo supervisión. El rol requiere organización y atención al detalle para apoyar la eficiencia en la producción de alimentos. El entorno de trabajo es dinámico, donde la adaptabilidad y la capacidad de seguir instrucciones son esenciales. Se fomenta el aprendizaje continuo sobre técnicas culinarias y normas de seguridad alimentaria. La interacción con otros miembros del equipo es clave para mantener un flujo de trabajo coordinado. Además, se contribuye al almacenamiento adecuado de productos y al control de existencias básicas. Esta posición ofrece exposición práctica a operaciones de cocina en un contexto profesional, ideal para quienes buscan desarrollarse en el sector de la hostelería. La experiencia adquirida abarca desde la preparación inicial hasta el apoyo en servicios, proporcionando una base sólida para progresar en la carrera culinaria. Se prioriza la puntualidad y la actitud positiva ante tareas variadas. El puesto requiere resistencia física para manejar periodos de alta actividad, especialmente durante horarios de servicio. La formación en higiene y manipulación de alimentos es un aspecto integral del rol, asegurando el cumplimiento de estándares regulatorios. Requisitos
Se valora experiencia previa en puestos similares dentro del ámbito de la cocina. Es necesario poseer permiso de conducir de clase B. Se requiere disponibilidad para trabajar en horarios establecidos, incluyendo sábados. Se ofrece
Jornada completa de lunes a viernes de 9:30 a 16:30 horas y sábados de 8:30 a 13:30 horas. Contrato temporal con posibilidad de convertirse en fijo. Salario bruto mensual de 1200 euros.