Descripción
El puesto de Auxiliar Administrativo en el sector de administración de fincas implica una variedad de funciones clave para el correcto funcionamiento de la gestión de comunidades y propiedades. Las responsabilidades principales incluyen la introducción y manejo de la contabilidad utilizando el programa informático específico del sector, GESFINCAS, asegurando la precisión y actualización de los datos financieros. Además, el profesional será responsable de la atención telefónica y presencial tanto a los propietarios de las fincas como a los proveedores de servicios, brindando información y resolviendo consultas de manera eficiente y profesional. Otra función fundamental es la tramitación y seguimiento de incidencias reportadas por los propietarios, lo que requiere coordinación constante con los proveedores de mantenimiento para garantizar una resolución rápida y satisfactoria.La gestión de la comunicación es un aspecto central del rol. Esto implica el manejo integral del correo electrónico, organizando, redactando y respondiendo mensajes, así como el seguimiento metódico de las solicitudes entrantes para asegurar que ninguna petición quede sin respuesta. El trabajo administrativo de apoyo es continuo y requiere una organización excelente para mantener el flujo de documentos y la información al día. El entorno de trabajo es dinámico, donde la capacidad de multitarea y la resolución proactiva de problemas son esenciales para gestionar las diversas demandas diarias de la administración de fincas.
El perfil requerido para este puesto busca una persona con al menos un año de experiencia laboral en funciones administrativas, especialmente si cuenta con una titulación de Formación Profesional de Grado Medio. Se requieren conocimientos sólidos en herramientas ofimáticas como Microsoft Excel, Word y Outlook, fundamentales para la realización de informes, tablas y comunicación. El manejo práctico del programa GESFINCAS es un requisito indispensable para el desempeño de las tareas contables específicas del sector. La formación académica mínima exigida es la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), y se valorará positivamente la posesión de una Formación Profesional en las familias de Administración y Gestión, lo cual aporta una base teórica y práctica más sólida para las funciones a desempeñar.