Descripción
El puesto implica la gestión integral de las tareas administrativas y de atención presencial en una oficina bancaria. Las responsabilidades principales incluyen la atención directa y personalizada a los clientes, resolviendo sus consultas y gestionando sus operaciones financieras cotidianas. Esto abarca desde la apertura de cuentas y la gestión de movimientos bancarios hasta la tramitación de documentación y la resolución de incidencias operativas.Otra función clave es la gestión operativa de caja y el manejo y supervisión de cajeros automáticos, asegurando su correcto funcionamiento y la disponibilidad de efectivo. Además, el rol conlleva la participación activa en la oferta y explicación de productos y servicios financieros, tanto de forma presencial como a través de canales telemáticos, adaptando las recomendaciones a las necesidades específicas de cada cliente.
El profesional será un punto de contacto fundamental para los clientes, contribuyendo a su satisfacción y fidelización mediante un servicio eficiente y de calidad. El entorno de trabajo es dinámico y requiere una combinación de precisión en las tareas administrativas y habilidades interpersonales para la comunicación efectiva.