Descripción
La posición se centra en la prestación de cuidados y apoyo a personas con dependencia en su propio entorno residencial. Las funciones principales implican facilitar la autonomía y el bienestar del usuario, velando por su seguridad y comodidad en el día a día. Este rol requiere una combinación de habilidades prácticas, empatía y un compromiso sólido con la mejora de la calidad de vida de las personas atendidas. La labor se desarrolla en el ámbito domiciliario, adaptándose a las rutinas y necesidades específicas de cada individuo, lo que exige flexibilidad y una gran capacidad de observación. El profesional trabajará de manera coordinada, cuando sea necesario, con equipos sanitarios o familiares para garantizar una atención integral. El objetivo último es promover el máximo grado de independencia posible del usuario dentro de su contexto habitual, respetando siempre su dignidad y preferencias personales. Se trata de una profesión que aporta un valor social fundamental, contribuyendo directamente al sostenimiento de un sistema de cuidados comunitario y cercano. La persona que ocupe este puesto debe estar preparada para desempeñar tareas que van desde el acompañamiento hasta la asistencia en actividades básicas, siempre desde una perspectiva de respeto y profesionalidad. El entorno de trabajo es el hogar del usuario, por lo que la discreción y la capacidad para establecer una relación de confianza son cualidades indispensables para el éxito en el desempeño. Requisitos
Se requiere un mínimo de seis meses de experiencia demostrable en la ocupación de atención a personas. Se valorará positivamente la posesión de formación reglada en el ámbito de la atención sociosanitaria. También se considerará como un plus contar con experiencia práctica específica en técnicas de movilización y en la atención directa a personas en situación de dependencia funcional. Se ofrece
La contratación ofrecida es de carácter indefinido, con una jornada laboral completa. La empresa contratante se ajustará a la normativa laboral vigente en España. Los candidatos deben tener su situación laboral regularizada y cumplir con los requisitos mínimos establecidos en la oferta, los cuales deben figurar en su demanda de empleo activa para proceder a la remisión de la candidatura.