Descripción
La posición requiere un profesional con capacidad para gestionar todas las obligaciones fiscales de clientes, tanto empresas como particulares. El trabajo implica la preparación y presentación periódica de declaraciones de impuestos, incluyendo el IVA, el Impuesto sobre Sociedades y el IRPF. El asesor fiscal debe mantenerse actualizado con las novedades legislativas para brindar un servicio preciso y conforme a la normativa vigente. Además, será responsable de analizar situaciones concretas de los clientes y proponer estrategias dentro del marco legal para optimizar su carga tributaria. Esta función es clave en el apoyo continuo a la cartera de clientes, asegurando el cumplimiento de sus obligaciones y minimizando riesgos potenciales.Un aspecto fundamental del rol es la atención y gestión de procedimientos con la Agencia Tributaria. Esto incluye la respuesta a requerimientos oficiales, la preparación de documentación justificativa detallada y la elaboración de recursos o alegaciones cuando sea necesario. El profesional también ofrecerá asesoramiento directo durante inspecciones o comprobaciones tributarias, actuando como interlocutor y apoyo para el cliente. La capacidad de planificación es esencial, diseñando estrategias fiscales a medio y largo plazo y coordinando los cierres fiscales y contables anuales.
El entorno de trabajo es una gestoría consolidada con una amplia cartera de clientes y un equipo de profesionales. Esto proporciona un marco estable para el desarrollo profesional, con acceso a casos diversos y complejos que permiten ampliar conocimientos y experiencia. La comunicación clara y la resolución de consultas específicas son actividades diarias, asegurando que los clientes comprendan sus obligaciones y las opciones disponibles. En definitiva, se busca una persona proactiva que pueda integrarse en un equipo dinámico y aportar valor a través de un asesoramiento fiscal integral y de calidad.