Descripción
Este puesto se centra en la atención psicológica integral a personas mayores en un entorno residencial. La labor principal es evaluar y apoyar el bienestar mental y emocional de los residentes, abordando las necesidades específicas que surgen en esta etapa de la vida. La adaptación al nuevo entorno es un proceso clave donde el profesional facilita la acogida, ayudando a la persona a establecerse y sentirse integrada en su nueva comunidad.Entre las tareas fundamentales se encuentra la evaluación cognitiva y emocional, que implica valorar el estado mental, las emociones y la conducta para identificar posibles signos de depresión, ansiedad o deterioro cognitivo. A partir de esta valoración, se elaboran planes de intervención personalizados. La estimulación cognitiva es otra área crucial, donde se implementan actividades diseñadas para mantener o mejorar funciones como la memoria, la atención y las habilidades ejecutivas, promoviendo la salud cerebral.
El rol también incluye proporcionar apoyo emocional y terapia, trabajando en la gestión de emociones complejas como el duelo por pérdidas, el miedo a la muerte o los cambios en los roles personales. Se realizan intervenciones conductuales para analizar y gestionar alteraciones, especialmente en casos asociados a demencias, aplicando enfoques como la terapia de validación. Además, se ofrece asesoramiento y apoyo continuo a las familias, guiándolas en la aceptación de la situación y en el proceso de cuidado, al mismo tiempo que se fomentan estrategias para potenciar la autonomía y la autoestima de la persona mayor.