Descripción
El puesto de enfermero en residencia de mayores implica una serie de responsabilidades esenciales para garantizar el bienestar y la salud de los residentes. Entre las funciones principales se encuentra la realización de evaluaciones de salud completas y regulares para cada residente, lo que permite detectar cambios en su estado y ajustar los planes de cuidado de manera oportuna. Basándose en estas evaluaciones, el profesional desarrolla y pone en práctica planes de cuidados individualizados que abordan las necesidades específicas de salud de cada persona. Esto incluye la administración segura y precisa de medicamentos, la aplicación de tratamientos prescritos y la realización de curas según sea necesario. La atención se centra en mantener y mejorar la calidad de vida de los residentes, promoviendo su autonomía dentro de las posibilidades de cada individuo. Además, la documentación clara y actualizada de todas las intervenciones y observaciones es una parte fundamental del trabajo, asegurando una continuidad en la atención y un registro fiable para el equipo médico. La labor también requiere una colaboración estrecha con otros miembros del equipo técnico de la residencia, como auxiliares de enfermería, médicos y terapeutas, para ofrecer una atención integral y coordinada. Esta colaboración es clave para abordar las necesidades holísticas de los residentes, no solo las puramente médicas, sino también las emocionales y sociales. Otra faceta importante del rol es proporcionar asesoramiento y apoyo tanto a los residentes como a sus familias en diversos temas relacionados con la salud, el manejo de enfermedades crónicas, la prevención y los cambios asociados al envejecimiento. Este apoyo ayuda a las familias a comprender el estado de sus seres queridos y a participar en el proceso de cuidado. El entorno de trabajo en una residencia de mayores demanda habilidades de comunicación empática, paciencia y una gran capacidad de observación para responder a las necesidades cambiantes de los residentes. La posición contribuye directamente a la creación de un ambiente seguro, respetuoso y digno para las personas mayores, asegurando que reciban la atención profesional y compasiva que merecen. Requisitos
Se requiere formación y titulación oficial en enfermería. Es necesaria experiencia previa en el sector de la salud, preferiblemente en geriatría o atención a personas mayores. Se valoran habilidades de comunicación, trabajo en equipo, organización y capacidad para mantener registros precisos. La disponibilidad para turnos rotativos es imprescindible. Se ofrece
Contrato temporal de aproximadamente 180 días, jornada completa con horario de turnos rotativos de mañana (7-15) o tarde (15-22). Salario mensual de 1784 euros. La ubicación del trabajo es Fuente de Piedra en la provincia de Málaga.