Descripción
El puesto de enfermera o enfermero implica la realización de funciones propias de la atención sanitaria en un entorno de residencia para personas mayores. Entre las responsabilidades principales se incluyen la provisión de cuidados directos a los residentes, la monitorización de su estado de salud y la administración de tratamientos y medicamentos prescritos. También es fundamental la colaboración en la elaboración y seguimiento de planes de cuidado individualizados, asegurando que se atienden las necesidades específicas de cada persona. El rol requiere mantener una comunicación fluida con el equipo médico y con los familiares de los residentes, garantizando así una atención integral y coordinada.El desempeño de estas funciones se llevará a cabo en un horario rotativo que cubre turnos de mañana y tarde, lo que permite una cobertura asistencial continua a lo largo del día. Este sistema de trabajo exige capacidad de adaptación y organización para gestionar eficazmente las diferentes demandas que surgen en cada turno. La jornada laboral es parcial, con una dedicación semanal de 32 horas, distribuidas según las necesidades del servicio. El entorno laboral es el de una residencia geriátrica, donde la enfermera o enfermero desempeña un papel clave en el mantenimiento del bienestar y la calidad de vida de los residentes.
Además de las tareas clínicas, el profesional será responsable de la correcta documentación de la evolución de los pacientes y del registro de las intervenciones realizadas, cumpliendo con los protocolos establecidos y la normativa vigente en materia de sanidad. Se valorará la capacidad para trabajar en equipo, la empatía en el trato con personas mayores y la habilidad para manejar situaciones que puedan requerir una respuesta rápida y adecuada. La posición ofrece estabilidad laboral a través de un contrato indefinido, proporcionando un marco estable para el desarrollo profesional en el ámbito de la enfermería geriátrica.