Descripción
La persona contratada será responsable de proporcionar atención y apoyo integral a los residentes de la institución, centrándose en su bienestar físico y mental. Las funciones principales incluyen asistir en las actividades básicas de la vida diaria que los residentes no puedan realizar de manera autónoma, asegurando así su comodidad y dignidad en todo momento. Se buscará mantener un entorno seguro y limpio para los residentes, adaptando las rutinas de cuidado a las necesidades individuales de cada persona.Además, se supervisará el estado general de los residentes, comunicando cualquier cambio relevante en su condición al equipo sanitario correspondiente. Se fomentará la autonomía en la medida de lo posible, respetando siempre las preferencias y ritmos de cada individuo. Se realizarán tareas de acompañamiento, ofreciendo compañía y apoyo emocional para promover un ambiente acogedor y positivo dentro de la residencia.
El trabajo implica una atención personalizada y respetuosa, adaptándose a las distintas situaciones de dependencia que puedan presentarse. La persona contratada formará parte de un equipo multidisciplinar, colaborando estrechamente con otros profesionales para garantizar una atención coordinada y de calidad a todos los residentes. Este rol es fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas atendidas.