Descripción
La posición se centra en la intervención social especializada con mujeres víctimas de violencia de género y sus hijos e hijas. Las responsabilidades principales incluyen la recepción y asignación de casos dentro del equipo profesional, garantizando una distribución adecuada de la carga de trabajo. Es fundamental la coordinación con otros agentes intervinientes, como cuerpos policiales y técnicos de igualdad de distintas áreas, para abordar cada situación de manera integral y multidisciplinar.Un aspecto clave del rol es la evaluación y diagnóstico de la situación familiar y social de la usuaria. Esto implica conocer en profundidad su realidad, valorar las circunstancias personales, evaluar el nivel de riesgo por maltrato y diagnosticar las carencias y dificultades específicas, como problemas económicos, de cualificación laboral o de vivienda. Con base en esta valoración, se establece un plan de intervención individualizado y se deriva a la usuaria a los recursos y prestaciones correspondientes, informándole de todas las opciones disponibles y realizando los acompañamientos necesarios.
El trabajo también conlleva un componente de apoyo continuo y desarrollo de capacidades. Se supervisa el proceso de recuperación de cada mujer y la intervención con los y las menores. El objetivo es propiciar la capacitación en habilidades que fomenten una mayor autonomía personal y control sobre su vida, reforzando sus competencias personales para una incorporación estable en su vida cotidiana. Además, el profesional orienta a otros agentes sociales para la detección e intervención precoz, y participa en actividades de sensibilización sobre la violencia de género en distintos ámbitos, como centros escolares y otros recursos, así como en las reuniones periódicas de equipo.