Descripción
Se requiere un profesional de la podología con titulación oficial debidamente acreditada para prestar servicios periódicos en una residencia de mayores. El puesto implica la atención podológica integral a un grupo de 44 residentes, con una frecuencia establecida de una visita cada tres meses. El profesional contratado será el responsable de evaluar, diagnosticar y tratar las afecciones podológicas comunes en personas de la tercera edad, incluyendo el cuidado de uñas, callosidades y problemas dérmicos, siempre priorizando el bienestar y la comodidad de los pacientes.El rol exige una gran autonomía y organización, ya que el podólogo deberá gestionar su agenda para cumplir con la periodicidad acordada y llevar un registro adecuado de las intervenciones realizadas en cada residente. Es fundamental que el profesional posea habilidades de comunicación efectiva y trato amable, dado que trabajará directamente con personas mayores, a menudo en situaciones que requieren paciencia y empatía. El entorno de trabajo es una residencia asistida, por lo que se valorará la experiencia previa en contextos sociosanitarios similares.
La naturaleza del servicio es de mantenimiento y cuidado preventivo, buscando mejorar la calidad de vida y la movilidad de los residentes. El profesional deberá ajustar sus técnicas y tratamientos a las necesidades específicas de una población geriátrica, considerando posibles patologías concomitantes. La residencia facilita el espacio y el acceso a los pacientes, mientras que la ejecución técnica y la responsabilidad clínica recaen completamente en el podólogo contratado.