Descripción
Esta posición implica la convivencia y cuidado directo de un grupo de niños, niñas y adolescentes dentro de un hogar residencial. La labor principal es asegurar su bienestar durante el turno nocturno, atendiendo a sus necesidades básicas de manera integral y promoviendo un entorno seguro y afectivo. Esto incluye la supervisión directa de las actividades y espacios donde se encuentran los menores, velando en todo momento por su protección física y emocional y previniendo situaciones de riesgo. El rol requiere una estrecha colaboración con el equipo educativo para aplicar pautas coherentes y participar en los instrumentos pedagógicos establecidos para el desarrollo del grupo.Las responsabilidades abarcan aspectos fundamentales del cuidado diario, como la asistencia en la higiene personal, la alimentación y la gestión de los horarios de sueño, adaptándose a las necesidades individuales de cada menor. Se colabora activamente en la dispensación y seguimiento de tratamientos médicos prescritos, garantizando su correcta administración y registro. Además, se participa en el mantenimiento del hogar, contribuyendo a tareas de limpieza, orden y elaboración de menús para las comidas nocturnas y matutinas, con el objetivo de preservar un ambiente higiénico y organizado que favorezca la estabilidad del grupo.
El trabajo se desarrolla dentro del marco de una organización comprometida con la protección infantil, que promueve el buen trato y condena cualquier forma de desprotección. La persona en este puesto forma parte de un equipo multidisciplinar, interactuando con otros profesionales involucrados en la vida de los niños y adolescentes, y participando en reuniones educativas para evaluar y planificar la intervención. El horario estructurado en ciclos de cinco noches laborales consecutivas seguidas de cinco libres, permite una dedicación intensiva y períodos de descanso, facilitando la atención continua y de calidad durante las horas críticas del día.