Descripción
El profesional seleccionado se integrará en el departamento de mantenimiento de una empresa del sector metalúrgico. Sus funciones principales se centrarán en garantizar la operatividad y el rendimiento óptimo de la maquinaria y las instalaciones productivas, contribuyendo directamente a la continuidad de los procesos de fabricación y a la seguridad del entorno laboral. El puesto implica un trabajo práctico y de campo dentro de las instalaciones, exigiendo una combinación de conocimientos técnicos y una meticulosa atención al detalle para prevenir paradas no programadas.El día a día consistirá en realizar diagnósticos precisos de averías, ejecutar reparaciones mecánicas y llevar a cabo intervenciones eléctricas básicas, siempre siguiendo los protocolos establecidos. Se utilizarán herramientas manuales y eléctricas especializadas para tareas de ajuste, montaje y desmontaje de diversos componentes industriales. Además, será responsabilidad del técnico identificar de manera proactiva posibles puntos de fallo o desgaste en los equipos, proponiendo mejoras y soluciones correctivas para aumentar la fiabilidad y la vida útil de los activos.
Un aspecto fundamental del rol será la estricta adhesión a las normas de seguridad y prevención de riesgos laborales vigentes, asegurando que todas las intervenciones se realicen bajo los más altos estándares de protección personal y colectiva. El objetivo final es mantener un entorno de trabajo seguro y eficiente, minimizando las incidencias y optimizando el funcionamiento global de las instalaciones para apoyar los objetivos de producción de la compañía.