Descripción
La posición implica la supervisión integral del estado y funcionamiento de las instalaciones y equipos técnicos en un entorno profesional. Las responsabilidades principales incluyen realizar controles periódicos mediante comprobaciones, mediciones, regulaciones y ajustes para garantizar la operatividad. Además, el profesional se encargará de ejecutar de manera meticulosa todas las tareas de mantenimiento preventivo que estén programadas, siguiendo los planes, frecuencias e instrucciones establecidas por la compañía para anticipar posibles fallos y asegurar la continuidad del servicio.Entre las funciones diarias se encuentra la atención, diagnóstico y primera intervención ante cualquier avería, anomalía o incidencia reportada, efectuando las reparaciones básicas que correspondan dentro de su ámbito de competencias. Esto incluye trabajos de mantenimiento general en diversas instalaciones como eléctricas, de fontanería, sistemas de agua caliente sanitaria (ACS), pequeñas actuaciones en climatización, así como tareas menores en áreas de cerrajería, carpintería, albañilería, pintura y redes de voz y datos, todas ellas comprendidas dentro del alcance contractual del servicio.
El profesional también será responsable de supervisar y realizar una primera intervención en aquellas instalaciones cuyo mantenimiento especializado sea competencia de terceros, asegurando una comunicación fluida de incidencias y facilitando la posterior actuación de las empresas mantenedoras o servicios técnicos externos. La documentación y el reporte son aspectos clave, debiendo cumplimentar órdenes de trabajo, comunicados, registros, listas de verificación y toda la documentación asociada a las actuaciones realizadas para mantener un historial preciso y actualizado.