Descripción
El profesional asumirá la responsabilidad integral del cuidado, mantenimiento y reparación de las instalaciones y maquinaria de un centro residencial. Esto incluye una supervisión continua de cuadros eléctricos, transformadores y todo el utillaje necesario para el correcto funcionamiento de las instalaciones. Una parte fundamental de sus labores será el registro meticuloso de todas las operaciones realizadas, garantizando así la trazabilidad y el cumplimiento de los planes de mantenimiento preventivo y correctivo establecidos. El papel requiere una gestión eficiente de los recursos y una comunicación fluida para mantener el centro en óptimas condiciones operativas.Las funciones diarias implican la recepción y gestión priorizada de los partes de averías (PDS) procedentes de los distintos departamentos del centro. El técnico debe analizar cada solicitud, evaluar su urgencia e importancia, y programar de manera eficaz las acciones necesarias, ya sea para ejecución propia o para coordinación con personal a cargo. Además, se encargará del contacto directo con empresas subcontratadas especializadas, solicitando presupuestos para servicios de mantenimiento o gestionando averías urgentes que requieran una intervención externa inmediata, siguiendo los protocolos de validación establecidos por la organización.
Finalmente, tras la ejecución de los trabajos, el profesional será responsable del cierre formal de los partes de avería. Este proceso incluye la verificación de que las facturas presentadas por los proveedores se corresponden con los servicios solicitados, presupuestados y efectivamente realizados. También deberá custodiar y actualizar los libros de mantenimiento oficiales de maquinaria e instalaciones, asegurando que toda la documentación esté en orden y accesible. Esta posición es clave para preservar la seguridad, funcionalidad y calidad del entorno residencial, contribuyendo al bienestar de sus usuarios a través de un mantenimiento proactivo y de calidad.