Descripción
El puesto de mantenimiento requiere la ejecución de labores de preservación y reparación en las instalaciones de un establecimiento dedicado al servicio de comida. Las funciones principales se centran en garantizar el correcto funcionamiento de todos los equipos e infraestructuras, lo que es fundamental para la operación diaria. Esto implica una atención constante a los sistemas eléctricos, de fontanería y a la maquinaria específica del sector, como cocinas y sistemas de refrigeración. El objetivo es minimizar las interrupciones en el servicio y mantener un entorno de trabajo seguro y eficiente para todo el personal.Las actividades diarias incluyen la realización de revisiones programadas para identificar posibles fallos antes de que ocurran, así como la intervención rápida ante cualquier avería que surja. Se debe diagnosticar el origen de los problemas en equipos diversos, desde hornos y freidoras hasta cámaras frigoríficas y sistemas de climatización. Además, se llevan a cabo reparaciones menores de forma autónoma y se gestiona la comunicación con proveedores externos para incidencias que requieran especialización. También existe la posibilidad de colaborar en iniciativas de renovación de espacios y en la puesta en marcha de nuevas ubicaciones.
El perfil requerido necesita experiencia previa en entornos similares, como restaurantes u otros establecimientos de hostelería, con conocimientos prácticos en electricidad y fontanería a nivel básico. Se valora la capacidad de organización, la proactividad para resolver problemas y la habilidad para trabajar de manera independiente, tomando decisiones adecuadas para mantener la continuidad operativa. Es beneficioso tener familiaridad con herramientas de oficina para el registro de incidencias. La posición se desarrolla en un horario estructurado con posibilidad de ajuste, formando parte de un equipo dedicado a la mejora continua de las instalaciones.