Descripción
El puesto se centra en la gestión operativa de la taquilla de la piscina municipal, siendo el primer punto de contacto para los usuarios. Las responsabilidades principales incluyen la venta diaria de entradas, lo que implica manejar transacciones con efectivo y otros métodos de pago, así como proporcionar información clara sobre tarifas y horarios. Se requiere realizar el arqueo y control diario de caja, asegurando la exactitud en el registro de ingresos y la conciliación de los fondos al final de cada jornada. Esto exige atención al detalle y honestidad en el manejo de recursos económicos, manteniendo un entorno de trabajo organizado y eficiente. La función también abarca el control de acceso al recinto, verificando que todos los visitantes cuenten con la entrada correspondiente y cumpliendo con las normas de aforo y seguridad establecidas para las instalaciones.Además, el rol implica una atención al cliente proactiva, recibiendo y canalizando sugerencias o quejas de los usuarios para su posterior consideración por parte de la administración. Se debe demostrar capacidad para resolver incidencias menores que puedan surgir en distintas áreas de trabajo, como aclaraciones sobre el uso de las instalaciones o problemas técnicos con los sistemas de venta, actuando siempre con cortesía y eficiencia. El horario de trabajo está estructurado para adaptarse a la operatividad de la piscina: de lunes a viernes de 12:00 a 19:00 horas, y sábados y domingos de 12:00 a 20:00 horas, lo que requiere flexibilidad y disponibilidad para cubrir los periodos de mayor afluencia pública, especialmente durante la temporada de verano.
El empleo se desarrolla en un entorno municipal, contribuyendo al servicio público y al buen funcionamiento de las instalaciones deportivas y de ocio. Se valorará la capacidad de trabajar en equipo con otros empleados de la piscina, como monitores o personal de mantenimiento, para garantizar una experiencia positiva para todos los visitantes. La posición no requiere una formación específica, pero se aprecian habilidades básicas en matemáticas para el manejo de caja, así como competencias comunicativas para interactuar de manera efectiva con un público diverso, incluyendo familias, niños y adultos mayores. En resumen, este rol es clave para asegurar la eficiencia operativa y la satisfacción del usuario en un espacio recreativo comunitario.