Descripción
El puesto de asistente domiciliario implica prestar un apoyo fundamental a personas en situación de dependencia dentro de su propio entorno familiar. La función principal se centra en facilitar la autonomía y mejorar la calidad de vida de los usuarios, colaborando estrechamente con ellos y sus familias para mantener su bienestar físico y emocional. Este rol es clave dentro del sistema de atención social y requiere un compromiso profundo con el cuidado personalizado y el respeto a la dignidad de cada individuo. El trabajo se desarrolla en el domicilio particular del usuario, lo que exige una gran capacidad de adaptación a diferentes entornos y dinámicas familiares. Las tareas cotidianas abarcan desde el apoyo en las actividades básicas de la vida diaria hasta la compañía y el seguimiento del estado general de la persona, siempre bajo los principios de la atención centrada en la persona. Este enfoque garantiza que la asistencia no sea meramente técnica, sino que esté impregnada de calidez humana y comprensión de las necesidades individuales, promoviendo un envejecimiento activo o una vida digna a pesar de las limitaciones. La labor del asistente domiciliario se integra dentro de un equipo más amplio de servicios sociales, manteniendo una comunicación fluida con otros profesionales para ofrecer una atención coordinada y eficaz. El entorno de trabajo, al ser el hogar del usuario, demanda habilidades especiales de diplomacia, paciencia y observación para identificar cambios en las necesidades y reportarlos adecuadamente. En definitiva, se trata de una profesión vocacional que contribuye de manera directa y tangible al sostenimiento del tejido social y al apoyo de las familias. Requisitos
Se requiere titulación oficial en Técnico en Atención a Personas en Situación de Dependencia, Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE), o Certificado de Profesionalidad en Atención Sociosanitaria a personas en domicilio o en instituciones sociales. Es imprescindible poseer una actitud empática, responsabilidad y habilidades prácticas para el cuidado directo. Se ofrece
El contrato ofrecido es de carácter temporal. La jornada laboral establecida es de 32 horas semanales, distribuidas según las necesidades del servicio. Las condiciones se ajustan a la normativa laboral vigente en el ámbito del empleo público.