Descripción
Este puesto de enfermería se desarrolla en una residencia de mayores, centrándose en la atención integral y el cuidado de las personas usuarias durante los fines de semana. Las responsabilidades principales incluyen la vigilancia constante del estado de salud de los residentes, atendiendo a sus necesidades humanas y sanitarias de forma personalizada. El profesional será responsable de preparar y administrar medicamentos según las prescripciones facultativas, realizando un control meticuloso de los tratamientos. Además, llevará a cabo tareas de monitorización de constantes vitales como la presión sanguínea, el pulso y la temperatura, colaborando estrechamente con el personal médico disponible para asegurar una atención coordinada. La función requiere una alta capacidad de observación y un trato humano y respetuoso, siendo un pilar fundamental en el bienestar de los residentes durante estos días. El entorno de trabajo es dinámico y requiere adaptabilidad para responder a las diversas situaciones que puedan presentarse en una residencia geriátrica, siempre bajo los protocolos establecidos por el centro. La atención se extiende también al cuidado de usuarios encamados, incluyendo cambios posturales, control de la alimentación y asistencia en la higiene personal, asegurando su confort y dignidad en todo momento. La colaboración con otros profesionales sanitarios, como fisioterapeutas, forma parte de la rutina para ofrecer un enfoque multidisciplinar al cuidado del residente. Este rol es esencial para mantener la continuidad asistencial y la calidad de vida de las personas mayores en el centro. Requisitos
Se requiere titulación oficial de Enfermería vigente y en regla, con capacidad para administrar medicamentos, monitorizar constantes vitales y atender a personas con dependencia. Se ofrece
Contrato indefinido directo con la residencia. Horario de fin de semana: sábados y domingos de 8:00 a 20:00 horas. Salario bruto anual estimado entre 13.000 y 15.000 euros.