Descripción
La persona contratada será responsable de mantener los estándares de higiene y salubridad en las instalaciones asignadas. Esto implica la ejecución sistemática de tareas que garanticen un entorno limpio y seguro para los usuarios y el personal. El rol es fundamental para la operación diaria del centro, contribuyendo directamente al bienestar general mediante la aplicación de protocolos establecidos.Las funciones incluyen la limpieza profunda y regular de todas las superficies, mobiliario y áreas comunes. Se debe prestar especial atención a las zonas de alto tránsito y a los espacios sanitarios, donde los protocolos de desinfección son prioritarios. La labor también comprende la vigilancia del estado de los suministros básicos, asegurando su disponibilidad continua para evitar inconvenientes a los usuarios.
El desempeño en este puesto requiere organización, diligencia y un fuerte compromiso con la calidad del trabajo. Se opera siguiendo procedimientos definidos y bajo supervisión, formando parte de un equipo cuyo objetivo común es la preservación de las condiciones óptimas del inmueble. La atención al detalle y la responsabilidad son cualidades esenciales para cumplir con las expectativas del cargo.