Descripción
El puesto de Policía Portuario implica la supervisión integral de la seguridad en el ámbito portuario. Las funciones principales incluyen el control y la vigilancia de la entrada y circulación de personas y vehículos a la zona portuaria, asegurándose de verificar la existencia de las autorizaciones de acceso necesarias o extendiendo dichas autorizaciones a los usuarios que lo requieran. Esta labor es fundamental para garantizar la protección de los empleados, usuarios, pasajeros y mercancías que transitan por la instalación, además de requerir una estrecha colaboración con las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado para mantener un entorno seguro y ordenado. La responsabilidad también abarca la gestión del tráfico portuario terrestre dentro de las áreas de acceso restringido, lo que conlleva la supervisión de la seguridad vial y del transporte en la zona de servicio. Esto puede incluir tareas específicas como el escoltaje de transportes especiales y el acompañamiento de autoridades durante sus visitas, asegurando que todos los movimientos se realicen conforme a los protocolos establecidos. Otro aspecto clave del rol es el control del estacionamiento de vehículos en las zonas de dominio público que no están concesionadas, lo que implica la identificación y denuncia de infracciones derivadas de un uso indebido por parte de terceros. Además, el profesional debe estar capacitado para delimitar y señalizar zonas peligrosas según los procedimientos operativos establecidos, aplicando de manera rigurosa las instrucciones recibidas para prevenir accidentes y riesgos. Este conjunto de actividades demanda un alto grado de atención al detalle, capacidad de respuesta ante incidentes y un firme compromiso con el cumplimiento normativo. El entorno de trabajo es dinámico y requiere adaptabilidad para operar en diferentes condiciones, siempre priorizando la seguridad de todas las personas y bienes involucrados en las operaciones portuarias. La posición representa un componente esencial en la cadena de seguridad del puerto, contribuyendo directamente a su funcionamiento eficiente y protegido. Requisitos
Se requiere una experiencia mínima de dos años como vigilante de seguridad y, al menos, dos meses de experiencia específica en la ocupación de policía portuario dentro de autoridades portuarias o puertos deportivos. Es imprescindible poseer un nivel formativo mínimo equivalente a la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y un carnet de conducir válido para realizar labores de patrullaje en vehículo. El candidato no debe poseer antecedentes penales. Todos estos requisitos deben estar debidamente acreditados en la documentación presentada durante el proceso de inscripción y serán verificados de manera exhaustiva antes de cualquier convocatoria de preselección. Se ofrece
El contrato ofrecido es de interinidad, con una jornada laboral completa. El horario de trabajo se organiza bajo un régimen de tres turnos, lo que implica rotaciones para cubrir las necesidades operativas del puerto las 24 horas del día. La remuneración mensual bruta asciende a 1,811 euros. El lugar de desempeño de las funciones es la ciudad de Sevilla, en la provincia homónima. El entorno laboral se desarrolla en las instalaciones portuarias, sujeto a las normativas específicas del sector y a los protocolos de seguridad internos.