Descripción
El puesto consiste en brindar apoyo fundamental en el día a día de la cocina, participando en las tareas necesarias para la preparación y el servicio de comidas. Las responsabilidades principales incluyen asistir al cocinero en la elaboración de platos y menús, lo que comprende desde la preparación inicial de ingredientes hasta la presentación final. Además, se requiere mantener en óptimas condiciones tanto las instalaciones como el equipamiento, garantizando un entorno de trabajo limpio, ordenado y seguro según los estándares de higiene. Otra función clave es el control de las cámaras frigoríficas, monitorizando las temperaturas para asegurar la correcta conservación de todos los productos alimenticios. También se encargará del control de las mermas y de aplicar el sistema FIFO (First In, First Out) para gestionar el inventario y minimizar el desperdicio, contribuyendo así a la eficiencia operativa y al control de costes. Este rol es esencial para el funcionamiento fluido de la cocina, requiriendo una persona meticulosa y con iniciativa para aprender y adaptarse a las necesidades del servicio. El trabajo se desarrolla en un entorno dinámico donde el orden, la limpieza y la puntualidad son valores primordiales. La posición ofrece una oportunidad para adquirir y desarrollar conocimientos prácticos en el ámbito de la restauración, formando parte de un equipo coordinado cuyo objetivo es la calidad en el servicio al cliente. Se valorará positivamente la capacidad de trabajar bajo presión durante los periodos de mayor afluencia, manteniendo siempre la calidad y la atención al detalle. Requisitos
Se busca una persona seria y responsable, con ganas de trabajar y buena actitud. Es fundamental que tenga interés por la cocina y disposición para aprender. Se valora la búsqueda de estabilidad laboral. Se ofrece
Contrato indefinido a jornada parcial de 20 horas mensuales en horario de tarde. Salario de 700 euros al mes. Existe posibilidad de ampliar el horario laboral.