Descripción
El puesto conlleva la responsabilidad integral del cuidado y la higiene de una vivienda, asegurando un entorno limpio, ordenado y saludable. Las tareas principales se centran en la limpieza general de todas las estancias, lo que incluye barrer, fregar y aspirar suelos en toda la superficie habitable. Además, se realizarán labores de desempolvado de muebles, limpieza de cristales y ventanas para mantener la luminosidad y transparencia.Otra parte fundamental del rol es el aseo y la desinfección de áreas críticas como baños y cocina, garantizando los más altos estándares de salubridad. Esto incluye la limpieza de sanitarios, duchas, encimeras y electrodomésticos. En las habitaciones, las funciones abarcan hacer las camas, tender la ropa y mantener un orden general, contribuyendo al confort diario de los residentes.
Finalmente, el puesto puede incluir el mantenimiento básico de zonas exteriores como terrazas o patios, y la gestión del textil del hogar. Esta última área comprende el lavado, la clasificación, el tendido, el planchado y el doblado de la ropa, así como su correcta organización en los armarios, completando así un ciclo de cuidado completo del entorno doméstico.