Descripción
El puesto se centra en garantizar la operatividad y seguridad de todas las instalaciones y equipos de un centro educativo. Las responsabilidades principales incluyen la ejecución de un programa de mantenimiento preventivo para evitar fallos, así como la realización de reparaciones correctivas cuando sea necesario. Esto abarca trabajos en sistemas básicos de electricidad, fontanería y climatización, asegurando que cumplan con los estándares necesarios para el entorno escolar.Además de las tareas técnicas, el profesional será responsable del mantenimiento y mejora continua de las instalaciones físicas. Esto puede implicar trabajos de pintura, pequeños arreglos de carpintería y otras labores de conservación general. El rol requiere la capacidad para detectar y diagnosticar averías de manera proactiva, proponiendo e implementando soluciones efectivas para minimizar las interrupciones en la actividad diaria del centro.
La coordinación es otro aspecto clave del trabajo. En casos donde las reparaciones excedan la capacidad interna, será necesario gestionar y supervisar la labor de proveedores y contratistas externos. El puesto demanda autonomía, capacidad para resolver problemas de forma práctica y un compromiso con la calidad y la seguridad en todas las tareas realizadas, contribuyendo directamente a un entorno educativo funcional y bien conservado.