Descripción
La posición implica participar directamente en las operaciones clave del ciclo de cultivo de la fresa, desde la siembra hasta la cosecha. Las responsabilidades principales se centran en la recolección manual, donde es esencial realizar la selección y recogida de las fresas únicamente en su punto óptimo de maduración, garantizando así el máximo sabor y calidad para el consumidor final. Esta labor requiere una atención constante al detalle y un cuidado exquisito del producto durante toda la manipulación para prevenir daños, golpes o magulladuras que puedan depreciar el valor de la fruta.Paralelamente, se ejecutan tareas de clasificación básica en el mismo campo, descartando de manera inmediata aquellas piezas que no cumplan con los estrictos estándares de calidad, tamaño o apariencia establecidos. Mantener el orden y la higiene en el puesto de trabajo asignado es una parte fundamental de la rutina diaria, contribuyendo a un entorno seguro y eficiente. El trabajo se desarrolla al aire libre, formando parte de un equipo coordinado que sigue las directrices de los capataces para optimizar el rendimiento y la calidad del trabajo realizado en cada jornada.
La naturaleza del puesto exige una adaptación a las condiciones variables del campo y a los ritmos estacionales de la agricultura. Se trabaja con el objetivo de preservar la integridad del fruto en cada etapa del proceso, asegurando que llegue en las mejores condiciones posibles a la siguiente fase de la cadena de suministro. La función es vital para el éxito de la campaña y requiere un compromiso constante con los protocolos de seguridad alimentaria y las buenas prácticas agrícolas.