Descripción
La persona contratada se integrará en el equipo de mantenimiento de una fundación, desempeñando tareas fundamentales para la conservación y el buen estado de las instalaciones. Sus labores contribuyen directamente al correcto funcionamiento de los espacios destinados a la atención de diversos colectivos, asegurando que los entornos sean seguros, operativos y acogedores. El puesto requiere una combinación de habilidades prácticas, atención al detalle y capacidad para seguir procedimientos establecidos, siempre dentro del marco de las normativas de seguridad y protección medioambiental.Las funciones principales incluyen la realización de tareas de mantenimiento preventivo y correctivo en las instalaciones de varios centros. Esto abarca pequeñas reparaciones en áreas como electricidad básica, fontanería, carpintería, pintura y albañilería ligera. Además, el operario será responsable de supervisar el estado general de las instalaciones, el mobiliario y el equipamiento, resolviendo incidencias ordinarias bajo la dirección del responsable del área. Otras tareas consisten en apoyar en el montaje y traslado de mobiliario, realizar revisiones en zonas exteriores y espacios comunes, y colaborar en la organización de herramientas y materiales.
El perfil requerido exige poseer un certificado de discapacidad igual o superior al treinta y tres por ciento. Se valora la experiencia previa en mantenimiento general de edificios o instalaciones, así como conocimientos básicos en los oficios mencionados. Se buscan cualidades como capacidad de trabajo en equipo, responsabilidad, autonomía y habilidad para organizar tareas y resolver incidencias básicas. Se considera positivo, aunque no excluyente, el carnet de conducir tipo B. Se valorará especialmente la experiencia en centros de carácter social, educativo, residencial o sanitario, así como formación relacionada con mantenimiento o conocimientos en prevención de riesgos laborales.