Descripción
La posición de operario auxiliar de control es fundamental para asegurar el correcto funcionamiento y la seguridad en el acceso al recinto industrial. Este puesto implica una serie de responsabilidades clave que contribuyen al flujo ordenado de operaciones, al control de personas y mercancías, y al mantenimiento de los protocolos de seguridad establecidos. La persona que ocupe este rol será el punto de contacto inicial para visitas y comunicaciones telefónicas, desempeñando así una función vital en la imagen y operativa diaria de la instalación.Entre las principales funciones se encuentran la atención de las llamadas telefónicas entrantes, dirigiendo las comunicaciones a los departamentos o personas correspondientes de manera eficiente. Asimismo, se encarga de recibir y registrar a todo el personal visitante, asegurándose de que cumplan con los procedimientos de acceso y proporcionándoles el Equipo de Protección Individual (EPI) cuando sea necesario, según los protocolos de seguridad de la planta. Otro aspecto central del trabajo es el control del tráfico de vehículos, supervisando y autorizando tanto las entradas como las salidas del recinto industrial para garantizar que solo el transporte autorizado acceda a las áreas correspondientes.
Adicionalmente, el operario auxiliar de control es responsable de gestionar la documentación relacionada con la mercancía, velando por la correcta expedición de los pedidos que salen de la planta y el registro preciso de la mercancía que ingresa. Esto incluye verificar albaranes, órdenes de carga y otra documentación de transporte. El puesto también puede conllevar otras tareas administrativas y de apoyo logístico propias de la función, todas ellas orientadas a mantener la seguridad, el orden y la eficiencia en el punto de acceso principal de las instalaciones. La jornada laboral es de 40 horas semanales, de lunes a viernes, en un turno rotativo que cubre horarios de mañana y tarde.