Descripción
El operador de silos se encarga de gestionar integralmente el flujo de materias primas y productos terminados en una instalación de almacenamiento. Su labor principal es garantizar la correcta recepción, almacenamiento, control y expedición de cebada, malta y subproductos derivados. Para ello, utiliza diversos sistemas y herramientas informáticas, asegurando en todo momento el cumplimiento de los más altos estándares de seguridad laboral, calidad del producto, seguridad alimentaria y protección medioambiental. Esta posición es fundamental para el funcionamiento eficiente de la cadena logística y productiva, requiriendo un alto nivel de organización, precisión y adherencia a los procedimientos establecidos.Las funciones específicas incluyen la supervisión y control de los procesos de recepción de cebada y de la expedición de malta y subproductos como la cebadilla y los pellets. El operador gestiona y registra todas las operaciones en sistemas informáticos como SAP y Excel, asegurando la trazabilidad completa desde la entrada de la materia prima hasta la salida del producto final. También es responsable de verificar el correcto funcionamiento de los equipos e instalaciones del área de silos, incluyendo sistemas de transporte, cintas y elevadores. La coordinación con los departamentos de logística y planificación para gestionar las entradas y salidas es una parte clave del rol.
Además de las tareas operativas, el puesto conlleva importantes responsabilidades de control documental y de calidad. Esto implica la elaboración de partes de producción, el control de albaranes y lotes, y la gestión de incidencias operativas. El operador debe realizar tomas de muestras representativas según los procedimientos, verificar la aptitud de los camiones para carga, realizar inspecciones visuales de la carga y colocar precintos de seguridad. El estricto cumplimiento de las normas de prevención de riesgos laborales, el uso adecuado de EPIs y la aplicación de protocolos de seguridad alimentaria, como el sistema APPCC/HACCP, son aspectos no negociables del trabajo. También se requiere la detección temprana de averías y la colaboración con el equipo de mantenimiento.