Descripción
El puesto implica la responsabilidad integral de las operaciones logísticas dentro del almacén. Las funciones principales se centran en garantizar el flujo correcto de materiales, desde su recepción hasta su distribución interna. Esto requiere una atención meticulosa a los procedimientos establecidos y a la normativa vigente, asegurando la trazabilidad y las condiciones óptimas de todos los productos manejados en las instalaciones.Las tareas específicas incluyen la recepción y el almacenamiento de mercancías, donde es fundamental verificar que los pedidos recibidos se correspondan con las órdenes de adquisición emitidas. Posteriormente, se procede a la preparación y entrega de los suministros necesarios para los distintos departamentos, acción que solo se realiza previa presentación de vales debidamente cumplimentados por los responsables correspondientes. Un aspecto crítico del rol es el registro diario y sistemático de la temperatura a la recepción de la mercancía, una obligación clave derivada de la normativa APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico) para garantizar la seguridad alimentaria y la calidad de los productos perecederos.
El desarrollo de estas actividades se lleva a cabo en un entorno de administración pública, formando parte de un equipo dedicado al soporte logístico interno. La posición requiere organización, precisión en el registro documental y capacidad para seguir protocolos de manera rigurosa. El objetivo final es mantener la eficiencia del almacén, apoyando así las operaciones diarias de la organización mediante una gestión ordenada y fiable de los recursos materiales.