Descripción
El puesto implica operar y controlar equipos y reactores específicos de una planta de depuración, como reactores MBR, incluyendo unidades de nitrificación, desnitrificación, ultrafiltración y ósmosis inversa. La labor principal es supervisar el proceso de tratamiento, regular caudales y garantizar que toda la depuración se lleva a cabo dentro de los parámetros técnicos y de calidad establecidos. Esto requiere una monitorización constante y un ajuste preciso de las variables del sistema para asegurar su correcto funcionamiento y eficiencia. La persona en este rol será responsable de mantener la estabilidad operativa de la planta, respondiendo a las variaciones en la carga o composición de los afluentes. Además, debe asegurar que el efluente final cumple con todas las normativas ambientales aplicables, contribuyendo así directamente a los objetivos de sostenibilidad de la instalación.Otra parte fundamental del trabajo consiste en realizar muestreos rutinarios del proceso de tratamiento. Esto implica tomar muestras de agua en diferentes puntos de la planta y analizar parámetros básicos pero críticos como el pH, la temperatura, la DQO (Demanda Química de Oxígeno) y la concentración de sólidos. Todos los datos obtenidos de estos controles y de la operación diaria deben ser registrados meticulosamente en los formatos y sistemas establecidos por la empresa. Este registro es vital para la trazabilidad, el reporte de cumplimiento normativo y la mejora continua de los procesos. El profesional también será responsable de controlar el stock de insumos y consumibles de la depuradora, gestionando los pedidos y asegurando que nunca falten los materiales necesarios para la operación ininterrumpida de la planta.
Las funciones incluyen la realización de pequeñas tareas de mantenimiento preventivo para garantizar la longevidad y el correcto estado de los equipos. Estas tareas pueden abarcar desde la limpieza de rejillas y otros componentes, la sustitución de filtros, el lavado de calles de ósmosis, hasta la revisión visual de elementos críticos y la comprobación de niveles de fluidos y estado de consumibles. Un aspecto clave del rol es la capacidad para detectar anomalías, fallos o desviaciones en el proceso o en el equipo. Cualquier incidencia detectada debe ser comunicada de inmediato a los supervisores o al departamento de mantenimiento correspondiente para su rápida resolución, previniendo así paradas no planificadas o problemas mayores que puedan afectar a la producción o la calidad del tratamiento.