Descripción
El puesto de Mozo de Almacén en el sector metal es fundamental para el correcto funcionamiento de las operaciones logísticas diarias. Las responsabilidades principales se centran en la gestión y manipulación de materiales metálicos, asegurando que todos los procesos se realicen de manera eficiente, segura y organizada. El trabajo se desarrolla en un entorno dinámico donde la precisión y el cuidado en el manejo de la mercancía son aspectos clave para el éxito de las actividades del almacén. La labor diaria contribuye directamente al flujo de productos, desde su recepción hasta su expedición, garantizando la satisfacción de los clientes y el cumplimiento de los plazos establecidos. Este rol requiere una constante coordinación con otros miembros del equipo, así como la capacidad de adaptarse a las demandas variables de un almacén industrial activo. La organización y el mantenimiento del espacio de trabajo son también parte integral de las funciones, asegurando un ambiente operativo óptimo y libre de riesgos. La contribución del mozo de almacén es vital para mantener la cadena de suministro fluida y eficaz, lo que impacta positivamente en la productividad general de la empresa. El trabajo implica una combinación de esfuerzo físico y atención al detalle, siendo esencial seguir los procedimientos de seguridad establecidos en todo momento. La preparación de pedidos y la manipulación de materiales pesados son tareas habituales que requieren concentración y responsabilidad. Requisitos
Se requiere experiencia previa demostrable como mozo de almacén dentro del sector metalúrgico o industrial. Es imprescindible poseer el carnet de carretillero en vigor, y se valorará muy positivamente la certificación para el manejo de puente grúa. El candidato debe tener conocimientos básicos sobre los tipos de materiales metálicos comunes, como vigas, tubos y chapas. Se busca una persona responsable, con actitud positiva, capacidad de trabajo en equipo y disposición para una estabilidad laboral a largo plazo. Se ofrece
El contrato inicial es de tres meses de duración, gestionado a través de una Empresa de Trabajo Temporal, con la posibilidad de incorporación posterior a la plantilla de la empresa principal. La jornada laboral es de lunes a viernes, con un horario partido que comprende turno de mañana de 8:00 a 14:00 horas y turno de tarde de 15:30 a 17:30 horas. La remuneración bruta ofrecida es de 10,66 euros por hora trabajada. Existe la posibilidad de ampliar la duración del contrato con la ETT en función del rendimiento, adaptación y actitud demostrada durante el periodo inicial.